1. Con el chal que ya venís haciendo, la parte del borde superior quedó un poco con relieve. Eso es porque faltaron aumentos en algunas vueltas.
Entonces, tengo dos propuestas:
Una es destejer y volver a hacerlo prestando especial atención a cada borde, que tenga tres varetas en el último punto, como está en el patrón.

Una cosa importante: tejerlo lento, pensando cada punto, viendo cómo va avanzando y cada tanto mirando si quedó recto o si conviene destejer y ajustar un poquito.
Como hablábamos el otro día, el proyecto se llama «Punto en calma», justamente porque la propuesta es no tejer corriendo, sino disfrutando del avance, lento, viendo qué se va formando en el tejido, cómo nos sentimos a medida que tejemos, si está quedando cómo nos gusta o si tenemos que destejer y volver.
Y una clave de este proceso: destejer no es malo, al contrario, es una oportunidad de hacerlo más lindo, de sentirnos más conformes con el resultado. Ajustamos y seguimos.
Y la otra idea es: inventar algún recurso como para cubrir ese borde y disimular que quedó desparejo. Por ejemplo: hacer abanicos todo a lo largo. O envolver todo el borde en puntos bajos de otro color que hagan contraste y disimulen, además de adornarlo.
2. Una idea divertida para practicar el tejido en circular y que queden las vueltas todas parejas, sin que se noten las uniones, es hacer una funda para una botella o un frasco.
Eso se puede empezar haciendo un círculo del tamaño de la base de la botella o el recipiente que vos elijas y después tejiendo en tubular. O sea: hacemos el círculo aumentando con la lógica que usamos siempre, que te la explico más abajo, y luego dejamos de aumentar y tejemos la misma cantidad de puntos en cada vuelta. Así se genera un tubo, que vamos cerrando en cada vuelta, con un punto deslizado en el sombrerito de la primera vareta que tejimos (y no en las dos cadenas de subida).
Acá te explico la lógica de los aumentos en tejidos circulares:
- comenzamos con un anillo mágico y ahí colocamos el número de puntos que necesitamos. Para este caso vamos a poner 12 varetas.
- La forma de que el tejido crezca de forma circular, pero plana, sin que haga volado o se cierre y quede como cuenquito, es aumentar en cada vuelta el mismo número de puntos que pusimos en la primera.
O sea:
- vuelta 1 – 12 varetas.
- vuelta 2 – 24 varetas: tejemos dos varetas juntas en cada punto de la base
- vuelta 3 – 36 varetas: tejemos dos varetas juntas en un mismo punto de base y una sola en el que sigue, y así repetimos hasta terminar la vuelta.
- vuelta 4 – 48 varetas: tejemos dos varetas juntas en un mismo punto de base y dos solas en los dos puntos que siguen. Y así repetimos hasta terminar la vuelta.
- vuelta 5 – 50 varetas: tejemos dos varetas juntas en un mismo punto de base y tres solas en los tres puntos de base que siguen. Y así repetimos hasta terminar la vuelta.
Seguimos con la misma lógica: sumando una vareta sola después de cada aumento de dos varetas juntas. En la siguiente vuelta serán cuatro solas, después cinco, y así. Esto nos asegura que sumamos 12 por cada vuelta.
Acá: va el dibujo de las primeras cuatro vueltas. Para seguir, sumás una vareta más entre cada aumento.

- Seguimos aumentando hasta que llegamos al tamaño de la botella o recipiente al que le vamos a hacer la funda.
- Y a partir de ahí dejamos de aumentar y tejemos una vareta en cada punto de la base. Esto es lo más importante: sin sumar puntos. Podemos contarlos para estar seguras de que no sumamos y la funda nos va a quedar bien recta.
Cerramos en cada vuelta con punto deslizado en el sombrero de la primera vareta tejida, cuidando que la unión sea bien prolija para que no se note la línea. Podemos poner un marcador de punto en la primera vareta que tejimos así nos acordamos bien dónde tenemos que cerrar: No en las dos cadenas de subida, sino en la primera vareta.
Y lo seguimos hasta alcanzar el alto de la botella. Ahí cerramos y podemos darle una terminación con punto bajo, o hacerle una correa para colgarla.
Contame qué te parece.
